1ª Edición

Para todo hay siempre una primera vez. Incluso una primera vez de la primera vez. En esta ocasión debemos remontarnos a enero de 2014. Por mi mente aparecía de forma tenue la idea de emprender. De hecho, ya lo había estado haciendo en el pasado con algunas ideas, pero sin yo ser consciente que eso era emprender.

Señales del destino, recibo un correo electrónico de un amigo sobre un concurso de emprendimiento. La primera edición de ideas ACT_UA (ahora DOEACTUA). Ese correo electrónico prometía un fin de semana donde pasar de una idea a un proyecto emprendedor rodeado de un montón de expertos. Lo mire por encima y pensé esto es para gente que realmente tenga una idea de negocio, no es para mí. Lo deje pasar. Mi amigo, Rafa Lafont me volvió a escribir para insistirme.

Poneros en mi situación: No me sentía identificado y en esos momentos estaba com mi familia a más de 400 km de Alicante.

Vayamos ahora justo a 2 días antes de que empezara por primera vez ACT_UA. (más tarde pasará a llamarse DOEACTUA)

Tras hablarlo con mi pareja, llamé por teléfono a Rafa. Le pregunté si aún estaba a tiempo de apuntarme a ACT_UA (DOEACTUA), me dijo que sí. Le expliqué mi situación; no podia hacer el ingreso de matrícula porque no estaba en Alicante y además llegaría justo el día que empezaba todo. Como me conoce, me dijo que no habría problema, que me presentara en el evento.

Día 1 de ACT_UA (DOEACTUA ahora). Amanece en Jaén con una temperatura muy baja. Me preparo para el viaje, me dirijo hacia mi coche, y así comienzan 4 horas de conducción monótona por autovía. A la vez que voy cruzando horizontes, los virus del resfriado se hacen fuertes en mí. En estas condiciones intentaba poner mi cabeza en orden para poder presentar una idea o proyecto que estuviera mínimamente estructurado. (yo soy muy caótico, por eso uso el eufemismo de «creativo») Con el tiempo justo, llego a casa, dejo la maleta y me dirijo hacia la universidad para ir a ese evento que se hacía por primera vez.

Empieza la acción, Virginia y Rafa son los organizadores. Explican cómo funciona y a mí me toca ser la tercera o la cuarta persona que sale a exponer su idea.

Se juntaron varias primeras veces en un segundo. la primera vez que iba a un evento de «emprendedores», la primera vez que tenía que hablar frente a un auditorio de casi 100 personas y además muchos de ellos expertos en muchos temas. Y la primera vez que tenía que contar una idea mía tal cual la había pensado. (muy loca y apenas con filtro)

Yo no tenía claro nada de mi proyecto a excepción de que se llamaría Componente Creativo y que sería una asesoría online de creatividad.  El resto de la idea iba a ser pura improvisación y fantasía

No me acuerdo exactamente qué explique para llenar un minuto. Lo que sí sé es cómo lo empecé. “Hola soy Anes Ortigosa y vengo hasta el culo de ibuprofeno porque me he resfriado viniendo.” En este punto la gente se empezó a reír e incluso alguién dió algún aplauso tímido. A partir de ahí recuerdo que conté de forma resumida y totalmente desestructurada como llegué a querer montar una asesoría online de creatividad hasta que agoté el tiempo del speech.

Resumo los siguientes minutos. Expusieron el resto de compañeros y se hizo la primera votación, pasé la primera ronda. Para mi eso ya era un logro, escuchando a los compañeros hasta yo me sorprendí. Para la segunda ronda tuve que hacer frente a la pregunta de los mentores sobre temas que ni yo mismo me había planteado. Después de un empate y preguntas más incisivas y profundas sobre mi idea y «mis soluciones», se realizó la segunda ronda de votaciones por parte de los mentores. En esos minutos de desorden y alboroto, se me acercó uno de ellos con pinta de muy pocos amigos y en tono amenazante me dijo: “No entendido una mierda tu idea pero confío en ti, no me defraudes.” Me enseñó su voto y lo introdujo en mi casillero.

Yo pensé: «¡Joder, no la tengo clara ni yo!» Pues bien, al final fui uno de los elegidos. Ahora tenía una responsabilidad mayor de cuando llegué a aquel lugar unas dos horas antes. Debía ponerme al frente de un proyecto que ni yo mismo sabía cómo poner en marcha.

Lo siguiente que ocurrió en el fin de semana lo recuerdo muy intenso. Para que os hagáis una idea sólo os diré que el coordinador de mentores del grupo que me tocó, era el que tenía pintas de pocos amigos. Todo continuó siendo una primera vez tras otra de cualquier cosa que hacía. Me convertí en el líder de un grupo de 20 personas sin saber a dónde dirigirlos.  Pero tanto mentores como compañeros de experiencia, estaban dispuestos a acompañarme hasta donde les dijera. Es algo que forma parte de la magia que se crea entorno a DOEACTUA. Entre los participantes, había algunos que iban sin idea propia pero con muchísimas ganas de aportar en la idea de otra persona para hacerla más grande. Y entre los “loc@s” que íbamos con una idea, en ese momento se descubrió los que tenían la chispa del emprendimiento. Se unieron a otra idea para aportar y aprender cosas que pudieran llevarse a su proyecto.

En ese momento que se forma el grupo, viví un sentimiento de equipo que pocas veces he vivido, es lo que tienen las primeras veces. Enfrentarse a lo desconocido saca lo mejor de cada cual. De hecho, la primera cosa que recuerdo que hicimos fue presentarnos cada persona que había en esa sala. Ya fuera mentor o participante, todos fuimos iguales. La presentación era nombre y explicar en qué se era bueno o buena. Sin etiquetas ni prejuicios. Solo veíamos un conjunto de habilidades y capacidades a la disposición del grupo, de la idea.

Retomo para no desviarme, en esos momentos estaba viviendo una incertidumbre brutal. Estaba haciendo frente a muchas situaciones por primera vez. Liderar un grupo de personas, proyectar mi idea, tomar decisiones de relativa responsabilidad, luchar contra el tiempo y en mi caso, recorrer un camino que no sabía ni cual era el destino. Mi idea era demasiado intangible para encauzarla por las vías habituales de desarrollo de negocio. El resultado era que en esa situación de tensión y estrés buscaba a esos amigos de un día que eran los responsables de las otras ideas que estábamos participando para poner en común mis vivencias. La sorpresa fue que todos teníamos esa misma sensación, el mundo se había vuelto loco. Mucha gente coherente estaba dispuesta a hacernos caso ciegamente. Con la distancia que da el tiempo, os puedo decir que en ese momento, estábamos inmersos en una especie de terapia donde cada uno luchábamos contra nuestros propios demonios e inseguridades para emprender.

En aquel momento cuando DOEACTUA se llamaba aun ACT_UA, era sólo 2 dias o 3 máximo. Masterclass de cada punto que debe tener un plan de empresa y conceptos que tienes que tener claros para poder generar una idea. Todo concentrado para luego, trabajando en grupo aplicar todo lo que hubieras sido capaz de asimilar estando en la vorágine del huracán que es ser una idea elegida. Aquí recuerdo que los mentores que yo tuve fueron especialmente buenos. Aunque tenían su propio plan para cómo trabajar la idea, al final vivimos una especie de “reset”. Paramos y todos se adaptaron a mi caótico sistema de pensar. Mejor dicho, fueron capaces de meterse en mi cabeza e ir sacando las ideas de forma ordenada. Pese a ser la primera vez que se hacía ACT_UA (DOEACTUA) y que todos coincidan para trabajar juntos, los mentores funcionaban como un solo.

Último día de ACT_UA (DOEACTUA ahora),  la exposición final.

Esto no es solo una expresión, en mi caso personal, la última exposición que tenía que hacer sobre mi idea no fue una exposición y tampoco fue sobre mi idea. Al menos como se entiende normalmente. Para que os hagáis una idea, no hubo powerpoint. Hubo un momento de relajación, una actuación en directo de canto lírico, un acto de escapismo, un acto de fe y una sola frase que dije: “Os ofrezco SIAP. Soluciones intangibles aplicadas a productos tangibles. ¿Queréis SIAP?”

Dos segundos de silencio y el público rompió a aplaudir durante algunos minutos.

Fue todo muy surrealista, yo suelo ser muy lanzado y aquí fue la primera vez que sentí esa tensión y nervios que dicen muchos artistas que tienen justo antes de salir al escenario. Mi principal fuente de nervios era defraudar a toda esa gente que de forma desinteresada estaban apoyando sin fisuras mi locura. Hasta el último momento todos creían mucho más que yo en mi proyecto. La noche previa yo dormí poco, pero me consta que algunas de esas personas esa noche durmieron menos que yo. A pesar de salirnos de lo establecido y de lo que se podía esperar de nosotros, nuestro proyecto quedó finalista. Digo nuestro proyecto, porque creerme que se había creado una magia especial y esa idea ya no era mía. Yo solo era el vehículo y el canal para transmitirla y focalizarla. En esa primera edición, los premios eran más modestos, aun así, me dieron unos 5 ó 6 premios en total. Pero los premios no fue lo más importante, lo que más me aportó la experiencia fue ver que había gente que creía en mí, en mi proyecto, que sin conocerme y sin juicios previos, les parecía una buena idea y que podía funcionar. También abrirme las puertas a un nuevo mundo que desconocía, el del emprendimiento y el mundo startup. La energía para presentarme a otras convocatorias similares y sobre todo conocer gente muy especial a la que todos dicen que yo también pertenezco.

Después de todo esto, un año más tarde, se volvió a hacer ACT_UA, ahora conocido como DOEACTUA, me llegó un correo y con solo ver el asunto decidí que debía participar para devolver a toda esa gente que lo organizaba el favor que hicieron conmigo. Un cambio de forma de ver las cosas y a mi vida. Había pasado de ser un joven desempleado con un futuro muy difuso a ser emprendedor con metas y planes de futuro. Tanto que nada más cruzar la puerta, Virginia se me acercó y me dijo: “¡Gracias por venir!, ¿te apuntas?”  Yo no lo dudé y dije que sí. Sin saberlo me había pasado lo mismo que a los mentores, que después de esa primera vez, el resto de años han querido seguir repitiendo la experiencia. Y lo mejor de todo, que como cada año las personas que llevan ideas son diferentes, cada año se vive toda la experiencia y la emoción de desarrollar ideas como si fuera la primera vez, porque en realidad es la primera vez de esa idea y esa persona.

A día de hoy, en 2017 mantenemos un grupo de WhatsApp las personas que formamos equipo, donde de vez en cuando me preguntan qué tal va mi idea y recordarmos esta aventura. En realidad me la recuerdan ellos a mi, lo viví tan intensamente que los recuerdos se agolpan en flashes. Fue una experiencia única, muy loca, no apta para cualquier persona, una primera vez compartida por mucha gente. Intuyo que si estas leyendo esto en algún lugar de la página de DOEACTUA (antes ACT_UA), o como se llame ahora, eres la persona indicada para someterte a esta aventura y dejarte llevar por una intuición o corazonada como hice yo.

Por cierto no me he presentado formalmente. Soy Anes Ortigosa asesor creativo y mentor de DOEACTUA.

P.D.: Normalmente estoy en el equipo de mentores del que tenía cara de pocos amigos, Eloy Sentana, mi referente, mi mentor y amigo porque desde entonces nos entendemos con mirarnos y tenemos esa conexión que solo crea cuando realmente conectas.

VIDEOS 2014

PRESENTACIÓN ACTUA 2014: https://www.youtube.com/watch?v=rW5Zikxq36s

VIDEO FUNDEUN-ACTUA: https://www.youtube.com/watch?v=2EgMqP0usxk

ANTONIO MARTÍNEZ PUCHE: https://www.youtube.com/watch?v=5mXyOTpJkTQ

RAFAEL LAFONT: https://www.youtube.com/watch?v=c6cKJskkS14

ROBERTO MARTÍNEZ: https://www.youtube.com/watch?v=IFbFNAXuOu4

JUAN SOBEJANO: https://www.youtube.com/watch?v=Ke4z2AWhtnU

HÉCTOR TORRENTE: https://www.youtube.com/watch?v=W23m724QXdg

CÉSAR QUINTANILLA: https://www.youtube.com/watch?v=n8Xkdlaf-jc

SANTIAGO MELIÁ: https://www.youtube.com/watch?v=cECeAwDForc

PREMIOS 2014

GameTourApp PREMIO STARTIDEA INVATTUR: http://www.yuvalia.com/game-tour-app-proyecto-ganador-de-startidea/

GameTourApp PREMIO FUNDEUN NUEVAS IDEAS EMPRESARIALES